EL SUR

el sur EL SUR

jueves, mayo 04, 2006

Casi me tiemblan los dedos al redactar este post dedicado a mi película favorita de toda la historia del cine español. Curiosamente la segunda que más me gusta, «El Espíritu de la Colmena», y a la que ya dediqué un post hace algún tiempo, es del mismo director: Víctor Erice.

Me siento ligado extrañamente a esta película, y tal fue la influencia que ejerció sobre mí que en ella está basado un poemario mío, «Infancia Perdida», por el que recibí un importante premio y que luego sería publicado en 1.994 (con la precariedad habitual de las ediciones poéticas).

«El Sur» (1.983) está basada en un relato del mismo título de Adelaida García Morales, autora que recomiendo, sobre todo «La Lógica del Vampiro». Para Erice es una película incompleta, porque falta la parte en la que Estrella regresa a Andalucía. Todo fue debido a que Querejeta (el productor) cortó el presupuesto. Sinceramente… fue un acierto. La película creo que hubiera perdido mucho con la visión de ese sur onírico e idealizado que sugiere el filme, en contraposición a un norte gris, húmedo, opresivo y triste. Desvelar ese sur hubiera supuesto romper la magia, el sueño. Aunque confiando en el buen hacer de Erice tampoco sabemos qué hubiera podido resultar.

La película está impregnada de un misterio y una poesía sublimes, bajo una dirección perfecta. Todo resulta bello y hermoso, pero nada está forzado, no hay en esa búsqueda de la perfección visual situaciones artificiales, todo es asombrosamente natural y cercano.

El guión es magistral, y la figura del padre y del añorado sur se acaban incrustando en cada uno de nosotros como lo están en la propia Estrella. La poesía rezuma por doquier, y la voz en off de la protagonista sirve de refuerzo a la imágenes y a los constantes flash-back.

Los actores están grandiosos, en especial Antonutti, aunque Aparicio y Sonsoles Aranguren rayan a un altísimo nivel (demostrando con esta última Erice las dotes para la dirección de niños que ya demostró con El espítitu). Sólo un punto negro: Icíar Bollaín no está a la altura del resto de interpretaciones, y eso es una pena.

La fotografía es magistral, increíble, de una belleza de fuera de este mundo. Nunca, nunca, insisto, nunca puedo contener las lágrimas de la emoción al ver el plano-secuencia del baile de la primera comunión… el mejor y más emotivo plano secuencia del cine español (y los hay magistrales, lo que no hace sino reforzar el valor de éste).

Cerraré con el primer poema de «Infancia Perdida», gracias al cual pude de dar un pequeño discurso en la Universidad de Alcalá de Henares con sólo 22 añitos, y que debe su gestación a este maravilloso filme:

Siempre volvías con una lluvia
de martillos azules
y yo, durante la espera,
te amaba

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